martes, 30 de marzo de 2010


"La mirada de él se clavó en sus labios...

...Ella comenzó a temblar. Tenía la espalda pegada a la estantería y no podía retroceder más. El hombre colocó un brazo por encima de su cabeza y presionó ese enorme cuerpo contra el suyo antes de inclinar la cabeza para acercarse a sus labios.

Ella cerró los ojos. La presencia de él inundaban todos sus sentidos. La rodeaba de una forma de los más perturbadora.

Por una vez, él mantuvo las manos quietas y se limitó a tocarla con los labios. Daba igual.

La cabeza de ella comenzó a girar de todos modos.
Ese hombre era el paraíso.

Él profundizó el beso y comenzó a explorar su boca con la lengua. Ella pudo sentir los poderosos latidos del corazón del hombre cuando la apretó con más fuerza, así como la dureza de esos músculos que se contraían a su alrededor.

Jamás había sido tan consciente de la presencia de otro ser humano. Él la llevaba hasta el límite, la hacía experimentar sensaciones que no sabía que pudieran existir.

Él se retiró un poco y apoyó la mejilla contra la suya...

- Me muero de ganas de estar dentro de ti,- murmuró-. Quiero sentir tus piernas alrededor de mi cuerpo, sentir tus pechos debajo de mí, escucharte gemir mientras te hago el amor muy despacio. Quiero que tu aroma impregne mi cuerpo(...) Pero ya estoy acostumbrado a desear cosas que no puedo tener-.

...Ella tragó saliva mientras él se alejaba..."

2 comentarios:

Patricia dijo...

Que profundo :)Me gusta.

Little.L dijo...

Aiiiiiiii jodia! que cosa me ha entrado al leer estooo ^^
Te digo yo como se llama esto, amiga? lalalala

(L)